TORONTO — Mientras domina la industria musical, el rapero canadiense Drake se encuentra inmerso en una compleja disputa legal que involucra a su exitosa marca de ropa y estilo de vida, October’s Very Own (OVO).
El conflicto financiero enfrenta a la compañía del artista con la firma de inversiones estadounidense Applied Real Intelligence (ARI), a raíz de un préstamo millonario cuyas condiciones de pago han desencadenado demandas cruzadas en los tribunales.
Un Préstamo Millonario y Acusaciones de Incumplimiento
El origen del problema es un acuerdo en el que ARI concedió un préstamo de 3,7 millones de dólares a OVO para respaldar su crecimiento. Sin embargo, la prestamista afirma que la empresa de Drake incumplió los términos por múltiples retrasos en los pagos de intereses.
Según los documentos legales, OVO devolvió el capital principal del préstamo el pasado mes de mayo. Pese a ello, ARI exige unos 3,8 millones de dólares adicionales en concepto de penalización por incumplimiento (la llamada «make-whole fee»). En respuesta, OVO ha presentado una demanda ante un tribunal de Toronto para que un juez determine que no está obligada a abonar esa cantidad; ARI ha contraatacado con una contrademanda para forzar el pago íntegro.
El Imperio OVO Más Allá de la Música
Fundada por Aubrey «Drake» Graham junto a su mánager Oliver El-Khatib y el productor Noah «40» Shebib, October’s Very Own es mucho más que una firma de moda urbana. El icónico logotipo del búho abarca hoy un lucrativo imperio: ropa y accesorios a nivel global, el festival anual OVO Fest, programas de radio y múltiples negocios ligados a la imagen del rapero.
Éxito sin Frenos en las Listas
Irónicamente, mientras sus abogados lidian con el problema empresarial, el impacto musical de Drake sigue siendo inalcanzable. Su último proyecto, «Iceman», se mantiene número uno en el Billboard 200 por cuarta semana consecutiva. El álbum, lanzado de forma simultánea junto a otros dos discos («Habibti» y «Maid of Honour»), ha batido récords de streaming y demuestra que su poder comercial permanece intacto pese a las controversias.