LOS ÁNGELES — Una semana después de la trágica colisión de dos helicópteros en pleno vuelo en Brasil que acabó con la vida del cantante y compositor estadounidense Oliver Tree, su equipo ha revelado su último deseo: una fundación dedicada a difundir «alegría, amor y arte».
El domingo 21 de junio, el equipo que gestiona su carrera utilizó su cuenta oficial de Instagram para confirmar que el cuerpo del artista, de 32 años, ha sido trasladado de vuelta a su estado natal, California. La publicación también desveló los planes para cumplir una iniciativa benéfica que Tree había detallado en su testamento.
«Descansa en paz, Oliver Tree Nickell. Oliver ya está de vuelta en California, donde por fin puede descansar. Su legado seguirá vivo a través de su fundación», escribió el equipo.
Una Fundación Planeada por Él Mismo
Según su equipo, la beca —bautizada como «Dr. Oliver Tree’s Extremely Epic Grant For Baby Geniuses»— era algo que el propio artista había planeado con minuciosidad. «Nos aseguraremos de que su deseo se haga realidad para que más alegría, amor y arte se difundan por el mundo. Ese fue su último deseo», añadieron.
El intérprete de «Miss You» y «Life Goes On» fue una de las seis personas que murieron el 14 de junio, cuando dos helicópteros chocaron en el aire sobre un suburbio de Río de Janeiro. Tree visitaba el país como parte de su gira mundial. Junto a él fallecieron el youtuber argentino Gaspar Prim Díaz (conocido como Gaspi), de 23 años; el director de vídeo argentino Lucas Vignale; el DJ brasileño Lucas Brito; y los dos pilotos.
Investigación en Curso
La Policía Civil del Estado de Río de Janeiro confirmó el accidente la semana pasada y señaló que la investigación sigue abierta para determinar la causa exacta de la colisión; los primeros informes apuntan a un posible error humano.
El anuncio de la fundación coincide con las ideas que Tree había expresado poco antes de morir. En una entrevista en un pódcast grabada apenas unas semanas antes, el artista habló abiertamente de su convicción de que su éxito económico no le pertenecía del todo, y manifestó su deseo de devolver su fortuna a la comunidad artística.