Taylor Swift ya es, a sus 36 años, la mujer más joven incluida en el Salón de la Fama de los Compositores (Songwriters Hall of Fame). La cantante recibió el honor el pasado 11 de junio en una gala en Nueva York que se convirtió en una de las noches más comentadas del año musical.
Un Discurso Sorpresa de Spielberg
La velada tuvo un giro inesperado: fue Steven Spielberg quien la presentó con un discurso sobre el poder de las canciones para grabarse en la memoria. Swift, visiblemente emocionada y con la voz tomada, dedicó el premio a su familia, que dejó atrás su vida en Pensilvania para trasladarse a Nashville cuando ella era una adolescente.
«A los compositores jóvenes les pido que prioricen aquello que aman por encima de todo, porque van a necesitarlo», dijo Swift.
El cantante Sombr abrió su segmento interpretando «Cardigan» y «Dear John». La organización matizó un dato para los más puristas: aunque Swift es la mujer más joven en entrar, el inductee más joven de la historia sigue siendo Stevie Wonder, que empezó a grabar a los 13 años.
En la misma gala fueron homenajeados Alanis Morissette, Gene Simmons y Paul Stanley de Kiss, y el productor Christopher «Tricky» Stewart, entre otros.