LOS ÁNGELES — La tensión legal entre la familia Smith y su antiguo círculo de confianza sigue escalando. Bilaal Salaam, quien afirma haber sido uno de los mejores amigos de Will Smith durante casi cuatro décadas, ha solicitado formalmente que un juez obligue a Jada Pinkett Smith a prestar declaración bajo juramento en el marco de la demanda que interpuso contra ella en noviembre de 2025.
Según los últimos documentos judiciales obtenidos por TMZ, Salaam ha pedido a los tribunales que la actriz comparezca para una nueva deposición en un plazo máximo de 30 días, alegando una constante falta de cooperación por parte del equipo legal de la copresentadora de «Red Table Talk».
El Conflicto por la Declaración
El equipo de Salaam sostiene que se había fijado una comparecencia para el pasado 20 de mayo, cita a la que Pinkett Smith no acudió, y afirma que desde entonces la actriz se ha negado a acordar una nueva fecha. Sus representantes, en cambio, califican la solicitud de innecesaria: alegan que ya declaró en un procedimiento anterior del propio Salaam y proponen que cualquier nueva comparecencia se limite a una hora. La defensa sostiene que todas las acusaciones son falsas y forman parte de una campaña de acoso contra ella y su marido.
El Origen: Amenazas y la Bofetada de los Oscar
La batalla se remonta a un incidente durante la fiesta de cumpleaños de Will Smith en septiembre de 2021, cuando —según Salaam— Pinkett Smith y varios miembros de su entorno lo confrontaron de forma agresiva y lo amenazaron por hablar de asuntos privados de la familia. Salaam amplió después su demanda asegurando que fue víctima de represalias: afirma que fue castigado tras negarse a colaborar en la gestión de crisis por la bofetada de Will Smith a Chris Rock en los Oscar de 2022, y que recibió amenazas tras anunciar unas memorias sobre su relación con los Smith. La actriz niega categóricamente haber orquestado ninguna campaña.
Un Caso que Pierde Fuerza
Pese a las explosivas declaraciones, la ofensiva legal de Salaam ha sufrido reveses recientes. En febrero, un juez falló parcialmente a favor de Pinkett Smith y desestimó la mayor parte de la reclamación económica, valorada inicialmente en 3 millones de dólares. Mientras los abogados siguen enfrentándose por la nueva declaración, la familia intenta mantener un frente unido, pese a que Jada y Will han confirmado que viven separados desde 2016, aunque continúan legalmente casados.